LA JUBILACIÓN TRAE UNA PRESIÓN FINANCIERA CADA VEZ MAYOR
Para muchos adultos mayores en Oklahoma, la jubilación trae una presión financiera cada vez mayor. Los medicamentos, las visitas al médico y la atención continua cuestan más cada año. Muchos adultos mayores viven con ingresos fijos del Seguro Social o con ahorros limitados. Pero para los inmigrantes indocumentados, la situación es diferente. Muchos no califican para Medicare, Medicaid ni Seguro Social, incluso después de años de trabajo y pago de impuestos.
Según la Oficina del Censo de Estados Unidos, más del 17 por ciento de la población de Oklahoma tiene 65 años o más. Aunque esta cifra está ligeramente por debajo del promedio nacional, expertos dicen que envejecer en Oklahoma presenta más desafíos, especialmente para comunidades inmigrantes. Datos de la Kaiser Family Foundation muestran que Oklahoma se encuentra entre los estados con peores resultados de salud para adultos de 65 años o más.
Los adultos mayores en Oklahoma presentan tasas más altas de enfermedades crónicas, como enfermedades del corazón y diabetes, en comparación con el promedio nacional. Para inmigrantes indocumentados adultos mayores, estas condiciones muchas veces quedan sin tratamiento regular debido al costo y al temor de buscar atención médica.
A nivel nacional, adultos de 65 años o más gastan alrededor del 14 por ciento de sus ingresos en atención médica. En Oklahoma, muchos adultos mayores gastan una proporción aún mayor porque los ingresos promedio son más bajos. Los inmigrantes indocumentados enfrentan costos todavía más altos porque muchas veces pagan el precio completo de consultas, medicamentos y tratamientos, sin ayuda de seguros públicos.
El acceso a la atención médica representa otro problema. El Departamento de Salud del Estado de Oklahoma reporta que más de 60 condados rurales están clasificados como áreas con escasez de atención primaria. En estas áreas, muchos adultos mayores indocumentados dependen de clínicas comunitarias, grupos religiosos o atención de emergencia cuando los síntomas ya se vuelven graves.
El transporte también limita el acceso. Oklahoma se encuentra entre los últimos lugares del país en acceso al transporte público, lo que afecta a adultos mayores que ya no manejan, incluidos muchos inmigrantes.
Los costos de medicamentos continúan presionando los presupuestos. Investigaciones de AARP muestran que adultos mayores en Estados Unidos gastan miles de dólares al año de su propio bolsillo en medicamentos. Para inmigrantes indocumentados, ese costo muchas veces resulta imposible de cubrir.
Aunque hablamos con varias personas afectadas por esta situación, muchas no quisieron aparecer en cámara ni ser identificadas públicamente por preocupaciones relacionadas con su estatus migratorio y posibles consecuencias para sus familias.
Organizaciones comunitarias en Oklahoma reportan un aumento en la demanda. Bancos de alimentos, iglesias y clínicas sin fines de lucro dicen que más adultos mayores, incluidos inmigrantes indocumentados, buscan ayuda para comida, renta, servicios básicos y atención médica.
Las disparidades siguen siendo claras. Adultos mayores hispanos, nativos americanos y afroamericanos en Oklahoma enfrentan tasas más altas de pobreza y peores resultados de salud. Para inmigrantes indocumentados, estas brechas son aún mayores.
Expertos dicen que la población adulta mayor de Oklahoma seguirá creciendo. Sin cambios en acceso, asequibilidad y sistemas de apoyo, los desafíos para inmigrantes indocumentados aumentarán. También dicen que las decisiones que se tomen ahora definirán cómo envejecen los habitantes de Oklahoma, incluidos inmigrantes indocumentados, en los próximos años.
Este reportaje fue producido con el apoyo de The Gerontological Society of America, The Journalists Network on Generations y The Commonwealth Fund.
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